Rosina Valcárcel Carnero
Cazadora del arco iris
a Carmen Luz Bejarano
Cazadora del arco iris
Los silencios de mi casa están de pie
El río de sal acerca nuestras manos
La flecha del cielo llega en la tarde
Y tibia tu voz libre ora y
G
I
R
A
entre picos de palomas y ramas de aracanto
¿Amiga mía, ¿son las estrellas infinitas?
Flor de día, espuma, aire, sonrisa y jazmín
Rocío, luz, luna y sangre, tierra, mar
¿En qué isla afortunada tus ojos se disipan
Amando el recuerdo de los árboles
Hasta su despertar en otoño
Entre hogueras y manzanas ignoradas?
(Princesa dice a todos arrivederci. La ventana se rompe un hombre desaparece. Y el violín negro es tu corazón silbando a los oídos. Y las alas son un eco teñido de bosque. Nuestras imágenes llenas de mariposas blancas y soles oscuros).
El mundo en guerra, crece y se divide
Vestido de negro y blanco-violeta.
A la sombra de un viejo eucalipto el tiempo se olvida
En copos de arena azul vibra tu palabra mineral
La lluvia no es fresca, el amor y la dicha están lejos
donde moran los lirios.
|