Elvira Ordóñez
SIEMBRA ETERNA
Los heridos de todas las contiendas,
cómo se alzan y crecen y fulguran,
holocausto de luz en alta hoguera,
cómo marchan blandiendo la bandera
del heroísmo en sí, vida por vida,
desde el más pequeñito hasta el más fuerte,
todos himnos de paz ante la muerte.
Todos don y verdad y canto y alma,
todos entraña y fe, garra y coraje.
Los heridos de todas las contiendas,
los que caerán en mar, en fuego, o tierra,
los que resurgirán en horizontes
más allá de los límites del hombre.
Los heridos gravados en la sangre,
en el pecho en las lágrimas,
no morirán en el latir profundo,
solamente descansan, aman, sueñan
o están de pie negando al fin la noche.
Los heridos cayeron en la lucha,
aguardan nuestros pasos en el tiempo,
son abrazo, son meta, son encuentro,
esperanza indeleble en blanca estrella,
brillan en nuestro amor y resucitan,
porque son fuego nuevo en siembra eterna.
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