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Carmen Luz Bejarano

Nérida Patricia Adrianzén

“SOBERANA DE LA DUDA”

Para Carmen Luz

Elegí para ti una porción de luna y no tuve que violentarla para que ella misma deseara compartir contigo su luz iluminar un poco la noche en la que vives donde sólo el amor es capaz de sentir lo que intentas mantener en secreto mujer ciprés mujer de asombros ni en la hora final puedes desvestir tu estirpe de poeta y ayer comprendí que la traviesa María del Pilar sigue intentando atrapar el grito del mar en su regazo y en sus sueños juega aún a la soga con los aracantos vive todavía en ti aunque está quieta detrás de tu pupila déjame decirte que no será un útero padrastro quien te dé la bienvenida pues la hondura la ciénaga el rescoldo confluirán en un lugar de gloria a donde te guiará la fe donde hay un padre que tomó en cuenta cada una de tus lágrimas que te dio el don del canto y que te anhela y es el único capaz de transformar la orfandad en risa y tal vez tenga un ciprés sembrado para hacerte sombra allá en el cielo y aquél será el primero de un alud de asombros celestiales preparados para ti eternamente un nuevo hogar donde nada se derrumba sin dolor sin angustia sin trebejos... permíteme darte esta porción de luna llevarte de la mano a su presencia contarte de su gracia en mi vida crear en ti la expectativa de esa nueva existencia perenne de luz como tu nombre....

Es un enigma más el ánimo que enciende siempre tu risa a pesar del dolor heroína del miedo y la angustia un pantano bajo tus pies arena movediza te llevaron a indagar por la eternidad y descubriste que tu vida a la deriva tiene un puerto donde puedes anclar confiadamente y no te preocupes porque Dios permitirá que lleves tus gaviotas que resplandecerán mejor que nunca junto al mar de cristal que él ha creado en esa nueva tierra que no es nube sueño ni ficción como las historias que solíamos leer con el aroma del café empapando nuestros sentidos en esas tardes viernes en que maestra podabas los jardines de los jóvenes poetas y sembrabas los granos del futuro que hoy están dando fruto y cobijando otras almas sedientas de belleza porque por ti hasta en la arena germinaba la semilla ¿será por eso que no puedo desprenderme de tu canto?

Embarco en Ícaro para entender la imagen sideral del fuego de tu letra y descubro el mar de música que conseguiste hacer tuyo y no puedo entender como el frío del mar puede abrigar mi alma sedienta de tu canto expandir su verdor en mis entrañas aspirar esa brisa de sal inconfundible y desde entonces ya no le temo a las tormentas...

Amo los aracantos juguetes de tu infancia aunque nunca se los arrebaté a las aguas amo los sargazos que no encontré desparramados en la arena de mi propia orilla su color amarillo verde o carmesí su canto de viento su misterio los amo sencillamente porque me devuelven a cada instante a tu poesía los amo porque sin proponérselo ellos construyen tu imagen de mujer de luz y arena...

Muéstrame la ruta del ciprés y viviré más allá del verbo y la palabra podré atrapar en un instante toda tu pasión de vida aquella que no termina ni con los años ni con la muerte aquella que se reconstruye a través de la palabra y que me devuelve a ti a cada instante a tu página impresa.

“Soberana de la duda y la inseguridad” déjame darte una certeza una sola que te conduzca a la luz en medio de las sombras tienes razón, jamás podremos eliminar la noche, porque no fue hecha sólo para la tristeza tiene que ver también con el reposo con el sosiego que tu cuerpo necesita antes que tu alma se convierta en una estrella más del universo que la alumbre.

Y qué me quedará después sino seguir tu huella soñar con la caricia del mar e intentar como tú atraparlo en una sola imagen de vida para luego compartirlo con el mundo pero así como el mar devuelve los cuerpos que se roba las estrellas el musgo los sargazos hoy no sé si devolverte tus palabras es que a veces pienso que todas las hiciste tuyas que no podré crear nada que antes no hayas intentado tú en la arena.

 

Con amor,
Nérida Patricia Adrianzén

Lima, 23 de Agosto del 2002.